martes, 25 de agosto de 2015

MANIFIESTO: POR LA VICTORIA DE LA RESISTENCIA DE LOS MOVIMIENTOS POPULARES DE TURQUÍA Y DEL KURDISTAN.


(EXTRAIDO DE ALASBARRICADAS.ORG

Por la victoria de la resistencia de los movimientos populares de Turquía y del Kurdistán
Como es sabido, el Kurdistán turco (Bakur en lengua kurda) lleva viviendo varias semanas de guerra de baja intensidad. Se trata de un conflicto por un lado entre el estado turco - dirigido por el partido nacionalista e islamista AKP de Recep Erdogan - y el pueblo kurdo y la izquierda turca por el otro. El conflicto comenzó bajo el falso pretexto de combatir el Estado Islámico, que como se sabe lleva años operando desde Turquía, incluso con la complicidad del propio estado turco. Por consiguiente, esas operaciones contra los yihadistas han derivado en una guerra abierta contra toda la oposición de izquierdas, tanto turca como kurda.
Las organizacions y colectivos que firmamos este document condenamos la represión contra aquellos pueblos, barrios y comunidades que se niegan a vivir bajo un indigno régimen opresivo. Nos inspira un profundo respeto la capacidad del movimiento popular kurdo y turco para llevar a cabo una valiente resistencia capaz no sólo de responder golpe por golpe a los ataques de las fuerzas armadas turcas sino también para instaurar autogobiernos populares allá donde han podido hacerlo. En este sentido son varias las ciudades, pueblos y barrios que han proclamado el autogobierno del pueblo como Varto, Silopi, Silvan, Cirze, Semdinli, Dogubayazit... y otros lugares que están gobernados por un pueblo que se niega a reconocer la autoridad del gobierno del AKP, que pretende cambiar la Constitución para dar plenos poderes al presidente Erdogan.
Hacemos notar que no necesariamente son autogobiernos pensados para durar en el tiempo, sino que son bien conscientes que su desafío será respondido con saña por el estado turco. En algunos sitios son asambleas, en otros son los partidos políticos kurdos BDP y HDP, en otros son las guerrillas del movimiento de liberación kurdo HPG o en otros, como en el barrio rebelde de Estambul, Gazi, el propio movimiento popular revolucionario local quien impulsa el contrapoder en la medida de sus posibilidades. Todos estos ejemplos y muchos otros nos dan cuenta de lo que significa un pueblo fuerte y organizado a todos los niveles.
Creemos que su ejemplo de lucha y de dignidad debe reivindicarse de la misma forma que hacemos con otros eventos históricos más conocidos por los movimientos populares y la izquierda europea. El conflicto ha derivado en una generalización de contrapoderes locales que gobiernan los territorios en resistencia, con el potencial que esto implica.
La mejor forma de solidarizarnos es dando a conocer las masacres que está perpretando el gobierno turco en el Kurdistán así como su connivencia con el Estado Islámico, y en la medida de nuestras posibilidades protestar lo más fuerte que podamos y asimismo apoyar los esfuerzos humanitarios a aquella zona que es refugio de centenares de miles de personas que han huído de las guerras de Iraq y Siria que ahora están cruzando a Grecia escandalizando con ello a una Europa ciega ante los graves problemas que su política imperialista ha provocado en los últimos años. Finalmente, debemos apoyar la situación de poder popular en curso que deseamos que pueda extenderse a nuevas áreas, así como apoyamos la huelga de hambre de los presos políticos kurdos en las prisiones turcas.
Firman:

sábado, 15 de agosto de 2015

50 ANIVERSARIO DEL ASALTO A LA COMISARÍA DE MIERES.


Frágmento del documental de Alberto Vázquez donde se recogen testimonios del asalto a la comisaria.

En un acertado empeño por preservar la memoria histórica de las luchas obreras en Asturias, y en la península en general, la revista crítica asturiana Atlántica XXII en su número 38, publica un artículo titulado “El día que las gorras volaron”, acercándonos a un episodio singular de las luchas mineras durante la Dictadura. El pasado marzo se cumpliría medio siglo del asalto a la comisaría de Mieres protagonizado por un millar de mineros, familiares y vecinos con el fin de liberar a un compañero detenido en el transcurso de una jornada de protesta. Un efímero episodio que, a pesar de ello, se torna transcendental visto cinco décadas después, al revelarse como uno de los primigenios estallidos sociales que servirían, alguna forma, como catalizadores de una regenerada clase obrera dispuesta a plantar cara al Régimen. Considerado uno de los primeros actos populares masivos y violentos contra las fuerzas de seguridad desde la Guerra Civil, servirán de preludio para una última década de dictadura que vería surgir en su seno un potente movimiento obrero autoorganizado y combativo.

Asturias vendría siendo señalada por la reacción como zona de especial  conflictividad, lo que se traduciría en un continuo empeño de control y vigilancia de los sectores potencialmente peligrosos para el Régimen. Entre los golpistas existía una opinión bastante extendida que señalaba directamente la Revolución del 34 asturiana como el verdadero inicio de la rebelión obrera en España, y la consecuente Guerra Civil. Tras el conflicto, y la derrota de Asturias aislada del resto del bando antifascista en mayo del 37, se iniciaría una brutal y salvaje represión con un único y primordial objetivo, el escarmiento y venganza hacia la resistencia asturiana. Declarada como zona de guerra, incluso hasta algunos años después del final de la contienda, se iniciaría una permanente militarización de la región, asentando numerosos destacamentos del ejército y Guardia Civil con el único fin de erradicar cualquier foco de rebelión en la zona. Fosas, ajusticiamientos, paseíllos, desaparecidos y encarcelados barrerían durante años hasta el último rincón asturiano, dejando el terrible saldo de al menos 20.000 asesinados por el franquismo oficialmente recogidos con nombres y apellidos, que se estima podrían llegar a ser realmente alrededor de 35.000. Prácticas que incluían, por ejemplo, la quema de personas vivas o el agarrotamiento de los condenados de forma pública en plazas ante la mirada cómplice de sádicos asistentes falangistas, caciques, curas y beatos. La declarada como operación de limpieza asturiana abriría miles de consejos de Guerra y cárceles o campos improvisados por toda Asturias.

Sin embargo, el foco asturiano, y en concreto el siempre combativo sector minero, continuarían siendo un importante quebradero de cabeza para el Régimen. Entre movilizaciones, encierros y protestas, particularmente en los años 57 y 58, finalmente estallaría la huelga de la minería en otoño del 62. Aún ilegales, sería una de las primeras huelgas con participación y repercusión masiva en España, mostrando  un ejército de 50.000 mineros como la fuerza obrera más combativa y preocupante para el Régimen. . Un auténtico desafío al orden franquista que sería brutalmente reprimido, incluidos no sólo los propios mineros y trabajadores participantes en la huelga, sino sus familiares, amigos o cualquier al que pudiera achacársele la más mínima relación o simpatía con estos. El clima de enfrentamiento permanecería a lo largo de todo 1963, y se incrementaría más aún con el despido en 1964 de 450 mineros por su actividad política y sindical contra el Régimen. Condenados, además, a no poder ser contratados por ninguna otra empresa, los mineros y familiares crearían los llamados Fondos de Resistencia de Solidaridad Obrera, únicos medios de subsistencia de los despedidos gracias a la aportación de sus compañeros. 

Tras varias asambleas previas, convocadas por la Comisión de Despedidos de la Huelga, convendrían la celebración de una gran manifestación en Mieres para el 12 de marzo del 65 exigiendo la readmisión de los compañeros. Precisamente, serán es estos primeros años de conflictividad minera tras la guerra, donde se desarrollará una novedosa forma de organización, las llamadas Comisiones Obreras, gestionadas por los propios trabajadores desde la base al margen del Sindicato Vertical, hasta ese momento único organismo legal de reclamación obrera, obviamente vinculado con el Régimen. Estos consejos u estructuras, surgidos de forma espontánea, y  casi  natural, fruto de la necesidad de los trabajadores de poner en común sus luchas, objetivos, fuerzas y estrategia, tendrían su primera expresión en la mina de La Camocha, Gijón, en 1957, curiosamente formada, entre otros, por el falangista y ex combatiente de la División Azul Gerardo Tenreiro. Lejos de la anécdota, la importancia de la aparición de las Comisiones comenzaría al convertirse algunas de ellas, creadas en los pozos de forma puntual ante determinados conflictos, en estructuras permanentes en las que los trabajadores encontrarían la capacidad de gestionar sus propias luchas sin intermediarios y al margen del control franquista. Las comisiones y las asambleas se extenderían poco a poco al resto de tajos, permitiendo la restructuración del movimiento obrero y haciendo factible los años dorados de éste, al final del franquismo y principio de la monarquía. Por supuesto, el devenir de buena parte de esas comisiones provocaría su instrumentalización e institucionalización por determinados sectores que terminarían por consolidar el sindicato del mismo nombre con ya escasa relación con su origen, sin que por ello no se otorgue el merecido reconocimiento de la repercusión de su nacimiento en el seno del movimiento obrero autónomo y asambleario ibérico.

Situándonos, en la mañana de los hechos, Mieres inicia la jornada plagada de pequeños grupos reunidos en bares, calles y plazas a la espera de la señal convenida para comenzar la manifestación ilegal. Las autoridades ya se encontraban desde hace tiempo prevenidos y una sección de la Policía Armada y la propia Guardia Civil de la localidad permanecen acuartelados a la espera de órdenes. Al lugar se desplaza el jefe de la Brigada Político Social en Asturias, Claudio Ramos, personaje conocido y odiado entre los trabajadores, promotor de métodos de tortura y represión en la policía asturiana. Su presencia se considera toda una provocación. Con las primeras movilizaciones, al desplazarse los grupos hacia la Casa Sindical, será detenido, durante un encontronazo con inspectores de la policía al intentar evitar la detención de un compañero, José Ramón Fernandez Alvarez  Teverga, uno de los despedidos en 1964. También llegan las noticias de la detención de los principales miembros de la comisión organizadora de la manifestación a primera hora de la mañana, calentando aún más los ánimos.

A las 15:30, alrededor de un millar de personas desafían al régimen en los alrededores de la susodicha Casa Sindical, algunos llegados en autobús desde localidades cercanas a pesar de un fuerte dispositivo policial para tratar de impedirlo. Al llegar la Policía Armada, los manifestantes entrarán en tropel en el edificio, donde, tras encendidas proclamas, muchas de ellas de las mujeres de  los despedidos (no en vano, las mujeres adquirirían una labor principal desde la huelga del 62 al situarse en primera línea de las movilizaciones mineras), se acordará unánimemente el asalto a la comisaria para liberar a Taverga y los demás detenidos, que se creen encerrados en ésta. A ellos se unen grupos de estudiantes que calientan el ánimo insultando a la policía. De paso, los manifestantes harían una breve visita al Cabo Blanco, jefe de los municipales y famoso por su afición al golpe fácil, encerrados en el ayuntamiento. La muchedumbre llegará finalmente a la comisaria, en cuyo interior únicamente se encuentran dos inspectores y un policía armado que defenderá la puerta a porrazo limpio de los intentos de asaltar el edificio. A toque de silbato llegarán las primeras cargas desde el exterior. Apenas doce minutos durará la reyerta que pronto tomará cariz de alboroto transformándose en una batalla cuerpo a cuerpo a puñetazo limpio. Decenas de manifestantes ensangrentados tirados por el suelo y todo tipo de pertenencias policiales, incluidas gorras, relojes, trozos de uniforme… sería la imagen final tras conseguir hacer retroceder a los vecinos. Algo después llegarán refuerzos de Oviedo, que aún tendrán tiempo de repartir algunos golpes entre los grupos dispersos por el pueblo.
Taverga, ajeno a lo ocurrido, será liberado a las cuatro de la madrugada, impresionado por la imagen de cristales rotos, piedras y palos dispersos por los alrededores de la comisaria, sin ser consciente de los sucesos que su detención había desencadenado. Al día siguiente comenzarán las detenciones, sobre todo gracias a las listas de los muchos heridos que tendrían que acudir a la Casa de Socorro. Ramos y los suyos  harán gala de su fama durante los interrogatorios donde los detenidos sufrirán todo tipo de vejaciones y torturas. Algunos de los más activos durante la protesta tendrán que huir al exilio, incluso algún familiar o amigo acusado de protegerle. 


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Los mandos y varios agentes que intervendrían en la actuación policial serán posteriormente condecorados, presentados como victoriosos por su capacidad de resolver la complicada situación. Sin embargo, a pesar de la derrota física, por otra parte lógica ante la desproporcionada descompensación de fuerzas, muchos considerarían la jornada y el asalto como una autentica victoria moral. Si bien contrasta la repercusión del suceso dentro de Asturias, donde muchos, por un momento, creyeron incluso ver los primeros indicios de la caída del Régimen, éste supo hacer pasar desapercibida la noticia en el resto del Estado. Por tanto, seriamos ingenuos si habláramos de aquella jornada como impulsora de un cambio, pero sí que, de alguna manera, supuso el primer acontecimiento rastreable donde vislumbrar un cambio de actitud emergente. Un paso ineludible de la España del miedo y del silencio hacia los años de las huelgas, las protestas y los abiertos enfrentamientos contra el franquismo por parte del pueblo. Aquel aparentemente intrascendente desafío marcaba el comienzo de la agonía del Régimen que aún se mantendría durante una década. Una década, eso sí, marcada por centenares de movilizaciones obreras, vecinales, estudiantiles y sociales. La imagen de la España unida se tambaleaba, mostrando, cada vez con mayor descaro, evidentes y clamorosas reivindicaciones por todos los rincones.


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Durante algo menos de un mes, el clima en la región permaneció tenso, estallando pequeños conatos de movilización en distintos puntos, todos ellos rápidamente reprimidos por la autoridad. Brigada Social, Ramos y los suyos se cuidarán de aplacar cualquier conato de reunión, propaganda o protesta, así como de perseguir a posibles agitadores ya conocidos por su actividad, muchos de ellos, de nuevo, sistemáticamente torturados o empujados al exilio. Muchos de los represaliados no conseguirían ser readmitidos hasta los encierros en el Pozo Llanes de 1967, y, en cualquier caso, no verían restituidos completamente todos sus derechos hasta la aplicación del Real Decreto ley sobre Amnistía de 1976.

Afortunadamente, éste y otros muchos episodios de la historia y testimonios asturianos, han sido ampliamente recopilados por el ilustrador y documentalista de Mieres Alberto Vázquez en el compendio de seis documentales titulado “Poca ropa, la llucha contra la dictadura franquista en Mieres” (2008), dividiendo el material audiovisual entre diferentes temáticas como la revolución del 34, el 36, la guerrilla, la memoria, las huelgas…


A lo largo de los años de dictadura, tras la cruel venganza ejercida sobre los vencidos, se grabaría sobre Asturias y los asturianos, especialmente golpeada como “nido de insurgentes” aunque obviamente no de forma exclusiva, una memoria negra donde lúgubres comisarías y oscuros personajes se implantarían en la memoria colectiva con temor. Recientemente, ha salido a la luz personajes como Antonio Gonzalez Pacheco, alias Billy el Niño, como exponentes de esa salvaje autoridad en la sombra, y de sus prácticas crueles y abusivas, que la memoria colectiva siempre ha recordado. Gonzalez pasaría también por Asturias entre el 74 y el 75, famoso en el lugar por correr el rumor de que en una ocasión llegaría a sacar su pistola en el transcurso de una manifestación, pero no sería ni de lejos el que más calaría en el recuerdo. Ya mencionamos a Claudio Ramos, responsable final de las torturas y prácticas contrainsurgentes de los años más duros, el comisario jefe en Asturias de la BPS (Una BPS, por cierto, creada en 1941 tras la instrucción proporcionada a los agentes españoles por el oficial de las SS y la Gestapo Paul Winzer). O su mano derecha y autentico ejecutor, Ramos no solía mancharse las manos en estos menesteres, el Inspector de la BPS Pascual Honrado de las Fuentes, una autentica bestia capaz de derribar a un prisionero de un puñetazo en el hígado. Muchos de ellos camparían a sus anchas por el régimen practicando todo tipo de tropelías desde ya los años 40 hasta su misma jubilación. Personajes como El Amarillo, El Canario, El Sevilla, Garrido… o algunos de los más veteranos como Sandoval, Severino, Buznego… que forman parte de esa memoria negra. A su vez, se encargarían de enseñar  a sus pupilos y sucesores que actuarían a placer, particularmente en los oscuros años del ocaso del franquismo y durante la Transición convenientemente silenciada u olvidada en ciertos aspectos. Torturas, registros, palizas que sustituirían como métodos favoritos a los viejos de  postguerra, como las descargas eléctricas o colgar al detenido de los brazos durante días, aunque sin olvidarlas completamente.

De nuevo, Atlántica XXII, en su número 33, publicaría un amplio dossier sobre los torturadores en Asturias, y su impunidad con el paso del tiempo. Desde 2010 existe abierta en un juzgado argentino la única causa en el mundo contra los crímenes franquistas, desde la que se ha pedido la inmediata detención y puesta ante la jueza de 19 cargos de la dictadura. Sin embargo, España se ha negado tajantemente a la extradición de éstos, además de obstaculizar permanentemente cualquier investigación al respecto. Incluso la propia ONU ha tenido que dar un toque de atención al gobierno español recordándole su obligación de cooperar en la investigación de cualquier crimen de lesa humanidad, en concreto los cometidos por el franquismo. Y es que la realidad evidencia que al llegar la democracia, no sólo no se depuro a los maltratadores y franquistas de los cuerpos de seguridad, sino que muchos de ellos fueron “premiados” con ascensos y promociones profesionales durante los gobiernos de UCD y PSOE.

El propio Pascual Honrado, autentica bestia negra de los antifranquistas, figura como encausado en el proceso iniciado por la jueza argentina María Servini. A pesar de todo, éste fue condecorado en varias ocasiones y llegó a ser Comisario de Avilés. El otro asturiano que aparece en la causa por crímenes contra la humanidad es el Teniente Coronel de la Guardia Civil Caro Lería, conocido como el Capitán Caro, destinado en la región para reprimir y buscar a los líderes de la huelga del 62. Tras el franquismo continuo su carrera militar como comandante de la Guardia Civil en Málaga, vinculado además al intento de golpe de estado de Tejero. El infiltrado de la BPS en Oviedo y salvaje torturador Antonio Garrido fue nombrado jefe superior de policía por José Barrionuevo y recientemente ha sido galardonado con el título de “Comisario Honorífico”. Otro policía de la BPS, como Julio Bregón llegó a ser Director General de Interior en 2002. La lista sería interminable, demostrando la deuda moral y legal que la democracia tiene aún hoy con las víctimas del franquismo.

jueves, 23 de julio de 2015

VIVA LA RESISTENCIA DEL KOBANÊ. VIVA LA REVOLUCIÓN DE ROJAVA.

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R.I.P ALPER SAPAN.

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R.I.P EVRIM DENIZ EROL

Un atentado suicida se llevo la vida el pasado lunes de 32 activistas de izquierdas en la localidad de Suruç, cerca de la frontera con Siria. El asesino, miembro de ISIS, hizo detonar la bomba en las puertas de un centro cultural, habitual punto de reunión de colectivos y grupos solidarios con la region de Kobane, a donde se disponian a partir para ofrecer ayuda. Entre los asesinados se encuentran los compañeros anarquistas Alper Sapan y Evrim Deniz Erol, ambos de diecinueve años. Otro libertario, Caner Delisu, se encuentra en estado muy grave junto con otro centenear de heridos.

A pesar del silencio oficial, no debemos pasar por alto la autentica revolución social que está viviendo la region de Rojava, parte del Kurdistan sirio, formado por los cantones de Efrim, Cezire y Kobane y que, en medio de la Guerra Civil siria, optó por defender su propia autonomía y declarar su independencia de cualquier autoridad en 2011.
El pueblo kurdo, mayoritario en la zona, lucha conjuntamente con otros pueblos con quien cohabita en la region, yazidis, chiitas..., enfrentandose en varios frentes al gobierno oficial sirio, los rebeldes del Estado Islamico, las fuerzas iraquies empujadas por occidente y el Estado turco, hostil con el proceso de autonomia de Rojava. 
En septiembre de 2014, ISIS lanzó un duro ataque contra Kobane, que finalmente fue recuperado por el pueblo tras duros combates hace algunos meses.
En Rojava, como hemos dicho, se está viviendo una autentica revolución social, proclamada como federación anticapitalista, con claros planteamientos de democracia directa de base gestionados por una Casa del Pueblo,Mala Gels, y una Casa de Mujeres, Mala Jins. La Región autonoma de Kobana viene gestionandose desde hace meses a través de un confederalismo democrático, de base y sin estado, basado en el federalismo y la igualdad de sexos. A ello ha contribuido el reciente viraje ideológico del paradigma de la resitencia kurda, el PKK, y las lecturas de su lider en prisión, Abdullah Öcalan, de Bakunin, Kropotkin o el anarcoecologista Murray Bookchin.

Comunicado de Acción Revolucionaria Anarquista, Devrimci Anarqist Faalinyet, DAF, tras el atentado en Suruç (DAF es una de las muchas organizaciones anarquistas que luchan junto con los kurdos en Rojava):

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‘Nuestra tristeza será nuestra rabia, Kobane será reconstruída’
Ayer, cerca de 300 personas marchaban de diferentes ciudades con el llamamiento de la Federación de Asociaciones de Jóvenes Socialistas, para ir a reconstruir Kobane, la cual el ISIS había tratado de saquear. Hoy, a su llegada a Suruç (Pîrsus en kurdo), justo antes de salir hacia Kobane, estos jóvenes realizaron una rueda de prensa delante del Centro cultural Amara en Suruç (Pîrsus). Cuando la rueda de prensa terminó, una bomba explotó en medio de la multitud, silenciando muchos corazones que habían estado latiendo con la esperanza de la reconstrucción.
Según las informaciones hasta ahora, 31 personas han muerto y cientos han sido heridas en la explosión.
Hoy después de esta explosión, escuchamos los nombres de los que han caído, desde los hospitales de Suruç (Pîrsus). Aquellos que marcharon de diferentes ciudades, aquellos con grandes esperanzas en sus corazones, son los que ahora han caído, siendo el objetivo de los asesinos. La gente que está saliendo a las calles para pedir responsabilidades por los caídos, aquellos que están esperando afuera de los hospitales; están siendo amenazados con los TOMA (cañones de agua) y por la policía que ha llegado al Centro Cultural de Amara antes que la ambulancia. En Mersin, en Sert, en Estambul… La gente que está saliendo a la calle están siendo buscados para ser masacrados por el estado asesino, los colaboradores de los asesinos.
Aquellos que han masacrado numerosas vidas, empezando desde el primer día de la resistencia de Kobane, están ahora tratando de desanimarnos asesinando a nuestros hermanos.
Estamos intentando reconstruir una nueva vida contraria al ISIS, contraria al estado que colabora con ISIS, contraria a las políticas de guerra del estado que nunca acaban. Cueste lo que cueste, vamos a convertir nuestro dolor en rabia y vamos a reconstruir Kobane y recrear una vida en esta saqueda geografía!
(Hoy, dos de nuestros amigos anarquistas, Alper Sapan de Iniciativa Anarquista Eskişehir y Evrim Deniz Erol de Urfa murieron en el ataque.)
Bijî Berxwedana Kobanê! / Viva la Resistencia de Kobanê!
Bıjî Şoreşa Rojava! / Viva la Revolución de Rojava!
Acción Anarquista Revolucionaria



Tras las noticias del atentado movilizaciones de todo tipo han sacudido las ciudades turcas, la mayoria brutalmente dispersas por la policía. Miembros de distintas milicias han atacado puestos de policia, comisarias y centros islámicos a los que acusan de complicidad con ISIS. Una marcha en recuerdo de los caidos el día 21 fue acompañada por varios miembros de milicias armadas.

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ACTOS DE HOMENAJE A LOS FALLECIDOS.

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jueves, 18 de junio de 2015

PUNTOS DE VENTA Y DISTRIBUCIÓN. (actualizados)



MADRID
      BARCELONA
      • ACCIÓ CULTURAL (Martínez de la Rosa 57, 08012 Barcelona) 
      • EL LOKAL (Cera 1, bis, 08001 Barcelona) 
      • CIUTAT INVISIBLE (Riego 35, 08014 Barcelona) 
      • LIBROS EN SU TINTA (Carrer de Badosa 17, 08016, Barcelona)
      • LIBRERIA TAIFA (Verdi 12, 08012 Barcelona)
      • INFOESPAI (Placa del Sol 19-20 baixos, 08012 Barcelona)  
      • LIBRERIA CAP I CÚA (Torrent de l’ Olla 99, 08012 Barcelona) 
      • LA ROSA DEL FOC (Mare de Déu de Port 336, 08038 Barcelona)
      • MAI MORIREM  (C/ Torrent de l'Olla 160. 08012 Barcelona)
         
        XIXÓN/GIJÓN  
        BIZKAIA
       ARABA
      BURGOS
      • BIBLIOTECA SOCIAL LA MALDITA (Las Escuelas 8 A, 09007 Burgos)
      IRUÑA                   
        SEVILLA
      CÁDIZ
      GRANADA 
      JAEN
       SORIA
        SALAMANCA
        SEGOVIA
          • EDICIONES AVERSIVAS (Centro Social Miraflores. Los miercoles a partir de las 20:00. Miraflores 1, 40005, Segovia)
          ALICANTE
          ZARAGOZA
          VALENCIA
          GIRONA
                    • LOGOFOBIA (Carretera de Franciac 22, Franciac, Caldes de Malabella 17455, Girona
                    A CORUÑA
                    CANTABRIA
                    TOLEDO
                    CIUDAD REAL

                    viernes, 5 de junio de 2015

                    LA SOLIDARIDAD FRENTE A LA PERSECUCIÓN TIENE UNA NUEVA CITA EL 13 DE JUNIO.

                    NACE LA CAMPAÑA DE DENUNCIA CONTRA LA PERSECUCIÓN POLICIAL Y JUDICIAL HACIA LOS ANARQUISTAS Y LOS MOVIMIENTOS SOCIALES. PARA MÁS INFORMACIÓN:


                    http://232centigrados.noblogs.org/files/2015/06/carteldefinitivo_web.jpg

                    jueves, 23 de abril de 2015

                    ¡QUEREMOS A NUESTRA GENTE EN LA CALLE!

                    25 DIAS PRES@S Y EN AISLAMIENTO. QUE NO SE OLVIDE NI UN SEGUNDO DE SU ENCIERRO.


                    jueves, 26 de febrero de 2015

                    OPINIÓN DE LOS ANARQUISTAS ESPAÑOLES SOBRE EL ESTADO A TRAVÉS DE SU PROPIA PRENSA.

                    Y EL SEGUNDO DE LOS ARTÍCULOS QUE ALGUNOS DE NUESTROS AMIGOS LECTORES NOS HAN ENVIADO EN LAS ÚLTIMAS SEMANAS. MUCHAS GRACIAS.

                    Opinión de los anarquistas españoles, a través de su prensa, sobre el Estado. J.B.D.

                     http://www.ephemanar.net/imagestrois/revista_blanca_sup.jpg

                    Introducción:


                      El cometido de este artículo es ilustrar el parecer de los libertarios españoles, a través de su prensa, sobre el Estado.
                      Preocupados por la periclitación de su discurso, hemos concluido retomarlo a través de sus periódicos y examinarlo desde su posición central: el Estado, para saber si su parecer aún es vigente. Y para eso tenemos en cuenta la opinión de pensadores postmodernos como Foucault y Deleuze.
                      Nos hemos apoyado en la prensa anarquista de finales del siglo XIX y principios del siglo XX sacada del “Internationaal Instituut Sociale Geschiedenis” de Amsterdam para dilucidar el juicio de los anarquistas españoles, a través de su prensa, sobre el Estado.
                      Finalmente, esbozamos el juicio de pensadores postmodernistas, como Foucault y Deleuze para saber si el discurso antiestatista sirve en el mundo postmoderno que nos encontramos y que es una prolongación del discurso anarquista decimonónico.
                      Crítica de los ácratas españoles al Estado
                      Para los libertarios españoles el Estado tenía un carácter de clase, y no era más que el aparato armado y administrativo que ejercía los intereses de la clase social dominante.
                      El periódico El Rebelde (1908. Número 21) se expresaba así:
                    Contra lo que muchos creen todavía, la ley nunca fue necesaria porque no respondió a una necesidad sentida por todos, sí en cambio por unos cuantos que en ella vieron un arma y al mismo tiempo un escudo para continuar impunemente despojando y dilapidando el producto del constante trabajo de los que desde un principio viéronse ya sometidos al yugo esclavizador de la miseria.
                     La ley, pues, es el fruto de la aberración y del crimen […]

                      El noticiero El grito del pueblo (1886. Número 1) se expresaba de esta manera al respecto
                     […] pero esta necesidad no se hace sentir más que para los que poseen algo, y que tienen necesidad de una fuerza para guardar esto –de que se han apoderado- de las reclamaciones de aquellos a quienes han desposeído. Pero el trabajador que no tiene nada que guardar, se pasaría fácilmente sin todo ese boato, siendo él el único en sufragarlos gastos de su conservación, no solamente sin sacar algún provecho, sino que está instituido más que para aprisionarlo si da señales de reclamación. Si se declarasen en huelga, el ejército y la policía están allí para hacerles respetar la libertad del trabajo; si después de una gran temporada sin trabajo rechazados en los talleres y arrastrados por el hambre toman un pan con que saciar ésta, la Magistratura está allí para informarle que en medio de tanta abundancia que el trabajador mismo ha creado, éste tiene la libertad de morirse de hambre; pero que ante todo, debe de respetar la propiedad; y, cuando en tristes días en que la miseria es general, y arrastrados por la necesidad salen en masa a la calle, es cuando estas instituciones sociales, se levantan delante de ellos para impedir cualquier exceso. Es preciso, por tanto, destruirlas y guardarse muy bien volverlas a construir


                      La Idea Libre (1894-9. Número 25) asevera lo siguiente respecto al Estado:
                      No hay que darle vueltas. La ley es y ha sido siempre la expresión de la voluntad fundada en la conveniencia de los que mandan. La lógica va más lejos aún. Si la ley ha preceptuado como justo lo que perjudicaba a los sometidos, si éstos dominan un día por un esfuerzo revolucionario legislan tenedlo por seguro ocurrirán  […], darán nueva forma a la iniquidad: en ese supuesto ya puede lamentarse el provenir de futuras víctimas


                    Al  mismo tiempo, para los ácratas españoles, que se expresaban a través de sus periódicos, el Estado era tiranía, opresión; y restringe la libertad humana.
                      Así se lee en el Germinal (1904. Número 8) :
                      Ella [la autoridad] es la perturbación del orden, es el sustentáculo de la opresión y la tiranía; ella es la que persigue a honrados ciudadanos que defienden ideas nobles y generosas.


                      En El productor (1887. Número 25) hallamos la siguiente reflexión:


                      El Estado, representante del principio de autoridad, no puede existir sin que los individuos a él supeditados abdiquen una parte más o menos grande de su libertad, y solo a cambio de esta abdicación promete aquél hacernos felices; y en este punto conciben, así el Estado más absolutista como el más radical


                      En La anarquía (1890. Número 226) también se opina lo mismo, diciendo que:


                    Mi lógica demuéstrame que todo gobierno es tiranía, que toda autoridad es un dique que se opone a la libertad


                      Y es que como sostiene Aníbal D’Auria (2008: 16) la teoría anarquista de la justicia no es una versión jusnaturalista sino una concepción que imposibilita cualquier asociación entre derecho y justicia, ya que para ellos la justicia era ausencia de derecho positivo, es decir, ausencia del Estado.
                      Reiterando en lo dicho,  José Casasola (Almanaque de la revista Blanca para 1903) dice que el Estado es represor para con los oprimidos porque oprime su espíritu de rebeldía impidiendo la construcción de una sociedad equitativa.
                      Este pensador anarquista asegura que el Estado nunca ha favorecido el progreso social; antes bien, lo ha entorpecido gracias a sus ejércitos y cuerpos de mercenarios para perseguir a los que sustentan ideas generosas.
                      José Casasola repite lo que hemos dicho: que el Estado es la expresión de la lucha de clases y que está a disposición de los acaudalados, de los opresores:
                      El Estado, fiel depositario y guardados de las prerrogativas de las clases cuyos intereses representa y defiende se ha opuesto, empleando todos los medios de resistencia de que dispone, que como es sabido no son pocos, consistentes en cárceles, presidios, deportaciones, etc., y en los tiempos que corremos ya sabéis los viles procedimientos que los agentes de los gobiernos ponen en práctica para fraguar complots y simular explosiones de petardos, a fin de tener un pretexto para perseguir y amilanar a los hombres que profesan el ideal que simboliza la emancipación integral de la humanidad.  […] Siendo la misión del Estado garantir los interesas de las clases directoras, llámense gobernantes o burguesas, fundados en la explotación del pueblo, mediante las centenares de leyes  que rigen la vida social hechas en su favor, ¿no sería suma candidez esperar de semejante organismo nada que signifique reciprocidad de derechos y deberes, igualdad o fusión de clases en una sola de hombres dignos y libres?

                      También señala que el Estado no distribuye justicia, y que ésta solo existe en las sociedades que se apoyan mutuamente:
                      En las sociedades regidas autoritariamente el equilibrio social, como corolario obligado de un orden de cosas que tuviese por norma la justicia, no ha existido jamás ni podrá existir, porque legislación y autoridad encargada de ejecutarla, implican necesariamente dominio, es decir, tiranía, y donde hay dominio hay dominadores y dominados, tiranos y tiranizados, poseedores y desposeídos, y por consecuencia, explotadores y explotados¸ por el contrario, donde hay igualdad de condiciones no es necesaria ninguna ley que garantice lo que virtual e implícitamente por la igualdad misma queda garantizado, a saber: el perfecto derecho al goce de todo lo que sirve para conservar, enaltecer y embellecer la vida en justa reciprocidad de nuestra cooperación para producir lo concerniente a conservarla, enaltecerla y embellecerla
                      Aduce que hay quienes piensan que el Estado es una creación divina y que así justifican el capitalismo:
                      Hay quien aceptando a priori la existencia de un Dios personal, separado y aparte del mundo objetivo, autor y creador de todas las cosas, proclama que el Estado como todo lo creado es obra de ese Dios, que a ser cierta tal doctrina, habría que declararse el tirano más abominable de todos los tiranos, pues que se habría complacido en crear a sabiendas, ya que para él nada hay oculto, una institución que, así en los tiempos antiguos como en los presentes, ha sido la causa de todas las hecatombes que han ensangrentado la superficie de este miserable planeta que nos sirve de morada. Las guerras antiguas y modernas entre pueblos hermanos, entre hombres que no se han inferido ni la más pequeña ofensa personal entre semejantes que ni siquiera se conocen, ¿por quién han sido fomentadas sino por el Estado para satisfacer bastardas ambiciones de dominación, de orgullo y de lucro? […]. Y si a estas víctimas sacrificadas directamente por el Estado en las guerras, se agregan las que produce la explotación en las fábricas, en los campos, en las minas y en todo lugar en que el hombre trabaja en condiciones detestables para satisfacer la codicia del capitalismo, amparado y defendido por la legalidad del Estado, la cifra resulta aterradora, y más si se tiene en cuenta el sumando considerable que aporta la miseria


                      También afirma que hay quienes le dan una explicación materialista, esto es: que es creación de un estadista para apartar  al ser humano del estado natural:
                      Otros, apartándose de este origen ultraterreno, suponen que el Estado es obra de los hombres, y en esto sí que no se equivocan, solo que sus conclusiones están en desacuerdo con las investigaciones de la moderna sociología. El filósofo Hobbes parte del principio de que la guerra más encarnizada era el estado natural de los hombres primitivos, y que éstos, para librarse de semejante plaga y poder afianzar su seguridad y libertad personales que estaban a merced de los más astutos y fuertes, convinieron en fundar la sociedad civil, nombrándose directores que dirimieran sus cuestiones lográndose por este medio la paz y prosperidad social. El error de esta teoría estriba en considerar si no  está dirigida por alguien que asuma en sí la facultad de señalar a cada hombre la órbita que le es permitido moverse a fin de no perturbar el movimiento de los demás, teoría que se opone a nuestros días a la concepción anarquista de una sociedad sin gobierno


                      Resumiendo, para José Casasola en un primer momento, y en las sociedades primitivas, no existía Estado: éste surgió junto con la opresión cuando finalizó la etapa en que imperaba el apoyo mutuo:
                      En esta remota época prehistórica los hombres estaban agrupados en familias que formaron tribus y sucesivamente en grupos de tribus que practicaban el trabajo en común, participando todos por igual de sus beneficios; pero este relativo bienestar que bastaba a satisfacer las rudimentarias necesidades, todavía no muy desarrolladas, del hombre de la edad de bronce, no tardó en verse trastornado por las acometidas invasiones de otras tribus holgazanas que entregadas a la ruda terea de la caza y careciendo de hábitos de trabajo, cayeron sobre las tribus de trabajadores de vida sedentaria y pacífica y los sometieron a esclavitud, obligándoles a trabajar para ellos. Para consolidar semejante estado de violencia y rapiña y a fin de vigilar constantemente a los sometidos, se nombraron jefes y bandas de mercenarios que vivían a costa de los trabajadores, y cuantas veces eran sometidos, poniendo en práctica los medios más atroces que les sugería su más refinada crueldad.
                      He aquí la primera aparición del Estado, personificado en aquellos brutales dominadores que huyendo del trabajo echaron los cimientos de una institución que ha llegado a nuestros brutales días más o menos modificada y perfeccionada en razón del progreso de los tiempos en lo que afecta a la forma, pero conservando en el fondo el carácter originario de opresión y tiranía que hizo posible su existencia


                      Finaliza con la argumentación de que en la actualidad el Estado bendice la sociedad desigual y opresora:
                      Aún podría objetársenos que el estado moderno se funda en la ley igual para todos hecha por los representantes del pueblo en virtud del sufragio universal; pero ya sabemos que esos representantes del pueblo lo son por virtud del pucherazo electoral, y que en su gran mayoría se componen de privilegiados y aventureros que tienen especial cuidado de hacer las leyes en todo rigor, siempre que esas leyes tengan por objeto reconocer y defender el principio de autoridad y la propiedad privada de la tierra y de los instrumentos de trabajo, serán injustas, como basándose en la usurpación de funciones políticas y económicas que no pueden delegarse sopena de quedar desposeído de los que constituye el complemento de nuestra personalidad.


                      Y es que como sostiene Francis Dupuis-Deri (2007: 19) la coerción es sinónimo de violencia, y toda la autoridad es coercitiva.
                      Anselmo Lorenzo (Almanaque de la revista Blanca para 1903) dice que el Estado es autoritario y que no se extrae nada bueno de él:
                       La preocupación autoritaria, la acción del poder: ahí radica el origen del mal que todos lamentamos, burgueses y trabajadores, nosotros con harto más motivo, y preciso es arrancar de cuajo esa funestísima preocupación político-autoritaria que lleva a todo el que no es anarquista a pedir a ese mismo Estado, a ese mismo poder, que el olmo de peras, o lo que es lo mismo, que causas malas den resultados buenos


                      Para este anarquista, es necesario destruir el Estado y todo órgano político:
                      Estado monárquico, Estado republicano, Estado burgués obrero, todo es lo mismo; en todas y en cada una de esas formas autoritarias se encarna el despotismo  de arriba y la esclavitud de abajo, y por tanto es preciso salir de la evolución que según las teorías oportunistas vaya preparando reformas paulatinas que consuman generaciones en la opresión y la miseria, sino en el periodo plenamente  revolucionario; pero para esto preciso es destruir el Estado y todo el organismo político


                      Y es que como dice Aníbal D’Auria (2008: 16 y 18) el anarquismo ataca el Estado porque su idea de justicia es opuesto a todo derecho positivo. Y que para los ácratas el derecho o el Estado es coacción física, superstición y violencia.
                      Recapitulamos con los argumentos de Ricardo Mella (Almanaque de la revista Blanca para 1903) cuando piensa que:
                      La tiranía del Estado siempre produjo los mismos lamentables efectos, traduciéndose en una encadenación infinita de despojos arbitrarios y onerosidades abominables. –Los hombres y las clases que dan vida y que viven de la monopolización del Estado, ejercen sin escrúpulos de conciencia todo género de injusticias legales, sancionando y promulgando caprichosamente leyes, códigos y constituciones que hagan posible sus felonías y desafueros. Vinculada en ellos toda la fuerza del poder social por la acción centralizadora del Estado, de cuyos magnos resortes disponen a placer las clases directoras, todo les es posible a los de arriba en perjuicio evidente de los de abajo.- Por eso, precisamente por eso, jamás el Estado contribuirá con su poder y omnipotencia a producir la emancipación de los desheredados
                      […] El Estado es la sociedad organizada oficialmente para defender los intereses de los grandes propietarios y fomentar por medio de la fuerza el influjo y poderío de los potentados y nobles: es una fuerza formidable. Realmente el Estado es un poder avasallador y despótico que infunde miedo, y lo que infunde pavor, lo que aniquila y aterra, claro está que debe ser nocivo para la salud social. Esto es indudable
                      […] Mal que pese a los demócratas mediocres, la acción disolvente que el Estado ejerce sobre la sociedad, jamás se trocará en acción benéfica; como no procuren los pueblos su derogación definitiva, siempre serán esclavos ya que hasta el presente momento histórico, la fuerza del poder social organizado, solo ha tendido a secularizar el poderío y prepotencia de las clases elevadas, a cuyo servicio están adscritas con rendido servilismo los que explotan la gobernación de las naciones. Por algo ha dicho la sabiduría moderna que a medida que decrece el poder avasallador del Estado, aumenta la felicidad de los pueblos y que el súmmum de la libertad y prosperidad de la raza humana, llegará, precisa e indefectiblemente, cuando el poder del Estado sea reducido a lo que en toda operación matemática, representa un cero a la izquierda
                      […] porque el Estado no significa otra cosa que el soporte formidable en que se apoyan los privilegiados para eternizar el odioso imperio de su dominación inexplicable, el mortífero cerco de hierro en que la explotación tiene constantemente sitiados a los augustos hijos del trabajo
                      […] Procurar la derogación del Estado por los incorregibles defectos de que adolece, ya que solo plantel de infamias y atropellos supone, es trabajar en pro de la justicia, en afanarse noblemente en levantar, con sanas enervaciones, el abatido espíritu de los hombres para que se purifiquen y regeneren combatiendo por la causa augusta de su emancipación
                      […] El Estado autoritario ha venido siendo hasta el día el complaciente patrocinador de todo despojo, fuerza será que en lo sucesivo deje su puesto al socialismo para que este estado novísimo, moralizador y libertador con su justicia incorruptible y moralizadora ponga fin a la era azarosa y arbitraria del autoritarismo absorbente que tantas injusticias, despojos, alevosías y bandolerismos ha perpetrado en bien y para saciar la omnímoda avaricia y bandolerismo ha perpetrado en bien y para saciar la omnímoda avaricia de las clases dominadoras

                    Otra mirada del Estado para ver la opresión del poder actual en la sociedad postmoderna


                      Foucault, interesado en una reconceptualización del poder que supere su concepción jurídico-negativa y que intente su formulación positiva como tecnología del poder que encarna la sociedad occidental contemporánea juzga que éste se ha desarrollado a partir de la disciplina y la educación como tecnologías que están dirigidas al control de los individuos y del hallazgo del concepto de población como tecnología orientada al control colectivo y social.
                      La disciplina, entendida como el mecanismo del poder por el cual alcanzamos a controlar, en el cuerpo social, hasta los elementos más tenues de los átomos sociales, o sea, los individuos, éstos si los vigilamos controlamos su conducta, su comportamiento, sus aptitudes, encontramos la concreción en la praxis de una educación disciplinada en las notas cuantitativas, los exámenes, los concursos, etc. (Ferrer, 1985: 31).
                      Por último, este pensador entiende que  en la tecnología de poblaciones, la sociedad disciplinaria se completa en una didáctica en la que el poder no se ejerce simplemente sobre los individuos entendidos como sujetos-súbditos, sino que se descubre en aquello sobre lo que se ejerce el poder,  lo cual quiere decir un grupo de seres vivos que son atravesados, comandados, regidos por procesos biológicos (Ferrer, 1985: 32).
                      De esta forma, el poder se hace materialista, deja de ser esencialmente jurídico, y ahora debe lidiar con esas cosas reales que son el cuerpo y la vida.
                      Deleuze, articula su reflexión al constatar que estamos en una crisis generalizada de todos los lugares de encierro: prisión, hospital, fábrica, escuela, familia (Ferrer, 1985: 18, t. II). Y que del lenguaje analógico que les es común pasamos, en las sociedades de control, a un lenguaje numérico.
                      Este pensador, también caracteriza a las nuevas sociedades de control como el lugar en donde, a diferencia de las sociedades disciplinarias, nunca se termina nada. Y que en las sociedades de control, la dominación es un continuum que corresponde a una mutación fundamental del capitalismo contemporáneo actual
                    Conclusiones
                      Pensamos que el Estado, para los anarquistas decimonónicos, es autoridad, fuerza, despliegue ostentoso y engreído del poder: es el violador legal  de la voluntad de los de abajo y la negación permanente de toda libertad.
                     Como indagación somera de la sociedad presente, que es postmoderna, hay que decir que, según Foucault y Deleuze, el Estado no se puede analizar fuera de la microfísica del poder. Y que éste, ejercido por el Estado, es un efecto de conjunto donde juega un papel importante las relaciones de poder, pues el Estado  no es una fuente autónoma de poder, ya que está en todas partes: es una red de relaciones de poder.
                    Bibliografía citada
                    D’AURIA, A., (2008) “Ciencia del derecho y crítica del Estado: Kelsen y los anarquistas” en Academia. Revista de enseñanza del Derecho, Año 6, número 12, pp. 9-21

                    DUPIS_DERI, F., (2007) L’anarchies dans la philosophie politique. Réflexions anarchists sur la typologie traditionnelle des régimes politiques, Québec

                    Ferrer, Ch (compilador), (1985) El lenguaje libertario, Montevideo, Piedra Libre, II t.